SKINHEADS APOLÍTICOS: El porqué de la polémica

¿Es posible ser apolítico? Skinhead

El debate entornó aquellos que han utilizado la etiqueta de apolíticos ha llevado a docenas de discusiones y peleas dentro de blogs y fuera de ellos. Varias bandas se han envuelto en polémicas. Con este artículo buscamos dar una pequeña introducción más política y un posterior análisis de algunos casos para entender de donde surge la polémica.

¿Qué entendemos por apolítico?

Si buscamos una definición más oficial y apolítica, según la RAE, «apolítico» se define como «ajeno a la política o que se desentiende de ella.» Dentro de los ambientes musicales, ya sean cercanos a la cultura skinhead o simplemente del mundo de la música, se habla de apolíticos para referirse aquellas personas ambiguas, que no quieren tomar una posición política frente a determinados aspectos políticos.

¿Qué supone ser apolítico?

Adoptar una posición apolítica implica aceptar el sistema y la sociedad actual tal y como son. Supone resignarse a no querer transformar o cambiar los problemas actualmente existentes en la sociedad. Ser crítico, por ejemplo, hacia la explotación laboral o la normalización del discurso ultraderechista supone posicionarse políticamente hacia una dirección. El apoliticismo adopta una posición de impasibilidad ante todas las injusticias sociales, desentendiéndose y negándose a adoptar una posición que busque transforma la situación actual. Al negarse uno a tomar una posición, se está garantizando la perpetuación del sistema actual, ya que los cambios sociales nunca se han realizado por arte de magia o por sí solos. Han sido las personas organizadas, y si hablamos de los últimos siglos, la clase trabajadora organizada y en lucha la que ha logrado todas las mejoras sociales que actualmente tenemos.

¿Es realmente posible ser apolítico?

Siendo directos, es completamente imposible vivir en sociedad sin adoptar en algún momento una posición política. Uno puede estar completamente alejado de la política parlamentaria y de los partidos políticos, pero aun así ser muy activo y comprometido. Los partidos políticos y todo su teatro solo son la parte oficial de lo que supone la política.

En tu día a día, existirán una gran cantidad de situaciones donde no habrá más opciones que adoptar una posición política. Por ejemplo, al dar un tratamiento en igualdad a una persona inmigrante u homosexual, ahí se está adoptando una posición en la práctica de defender el respeto e inclusión. O al contrario, si ante una situación de discriminación por motivos racistas u homofóbicos, si uno no actúa de ninguna manera, está aceptando que haya discriminación y no condenando esas situaciones.

Si en tu trabajo un día deciden despedirte de forma ilegal, la forma de actuar siendo un consecuente apolítico es la de callarse y aceptar. Pensar que la clase trabajadora no debe aceptar los abusos y la explotación por parte de la patronal no podría ser más político. Y no hablemos ya de organizarse con el sindicato para buscar combatir esta realidad.

Skinheads apolíticos

Probablemente, uno de los puntos más polémicos que hemos vivido dentro de la escena skinhead, un debate que daría para escribir un libro. No es nada sencillo abordar este punto, ya que se han dado muchas situaciones distintas de personas que se han etiquetado como «apolíticos», lo que ha dado lugar a muchos encontronazos y peleas. Aquí vamos a intentar contar varios ejemplos para buscar esclarecer por qué ha resultado tan polémico.

Aunque en varias ocasiones hemos visto cierta caza de brujas, yéndose el tema fuera de las manos y llegando a situaciones exageradas. En algunos casos sí que se lleva que verdaderamente se defiende una posición antifascista aunque apolítica, lo que vemos de forma más habitual en países de Europa del Este. Allí encontramos un claro rechazo hacia posiciones fascistas, aunque se utilice la etiqueta apolítica. Es conocido el video del cantante de Haymaker calentándole la cara a un nazi que cometió el error de levantar el brazo en uno de sus conciertos. Por otro lado, en el documental «Skinhead Attitude«, vemos algunos skinheads que mantienen una posición alejada de la política, pero claramente antifascista, a los que podemos etiquetar tal vez como «Tradicional Skinhead». Aunque tenemos los casos contrarios que contaremos a continuación. Sobre los tipos de skinheads hemos publicado este artículo.

Falsos apolíticos, no siendo nazi se vende más

Un dilema con el que se encuentran ciertas bandas fascistas es que si su discurso es abiertamente fascista, lógicamente van a ser rechazadas y la cantidad de discos que podrán vender será bastante limitada. Pero si dejan de ser una banda fascista y se convierten en un grupo de música que no le interesa la política, su cuota de mercado puede aumentar considerablemente.

Un ejemplo que tenemos de esto es la banda Böhse Onkelz. En sus inicios, fue una banda con canciones abiertamente fascistas. Podemos poner como ejemplo «SS-Staat» (Las SS en el estado…/ ¡Eh, tú! Viejo cerdo, ¿quién va a ir a la cámara de gas?/ Córtales la cabeza, es un viejo juego, ¿has sido ya elegido), «Türken raus» (¡turcos fuera!, ¡Turcos fuera! ¡Volveos a Ankara, me ponéis enfermo!) o «Deutschland den Deutschen» (Alemania para los alemanes). Además, sus primeras maquetas y primer disco fueron publicados por la discográfica Rock-O-Rama, distribuidora de una larga lista de bandas abiertamente neonazis.

Con el tiempo, Böhse Onkelz se convirtieron en apolíticos, reivindicando que en el Oi sobra la política. Dejaron atrás su estética skins. Su carrera posterior estuvo rodeada de polémicas e intentos de desvincularse de su pasado explícitamente fascista. A pesar de esto, a día de hoy podemos ver cómo distribuidoras importantes de rock en España venden merchandising de esta banda

Apolíticos pero amigos de nazis

Una de las críticas más comunes a los llamados ambiguos es debido a sus comportamientos de aceptar y entablar amistades con sujetos directamente nazis, lo que parece ser más bien producto de la estupidez y un compromiso totalmente nulo. Podemos poner como ejemplo a Bulldozer, otra banda de la escena apolítica barcelonesa, donde su bajista era conocido en su momento por frecuentar los ambientes de los Casuals (Peña ligada a los ultras neonazis de los Boixos Nois) y por mantener amistad con el cantante de la banda de RAC Arma Blanca. Además, el guitarrista también tiene amistad con el grupo de RAC de Masnou llamado Tercios, gente acusada de apuñalar a militantes antifascistas. Para saber mas sobre el RAC le recomendamos nuestro articulo sobre el tema.

Apolíticos pero anticomunistas y nacionalistas

Otro caso común que se ha visto varias veces es el hecho de ver como algunos se etiquetan como apolíticos, pero luego, en cambio, defienden un discurso nacionalista y anticomunista. Tal vez no es que estemos ante fascistas, pero sí ante reaccionarios que para vender más vuelven a usar la etiqueta de rechazar la política.

Aunque da para escribir un artículo completo, hablaremos de los conocidos Condemned 84 (No tenemos que confundirlos con Combat 84, aunque también dan para hablar). Es una banda que vemos orgullosa de firmar carteles de conciertos bajo el lema «No bullshit – No politics» (Sin tonterías – Sin política). Recientemente, C-84 ha publicado un vinilo por sus 40 años y la distribuidora para conseguir dicho vinilo es Askania Productions. Es tan sencillo como entrar en la página web de esta productora para ver que está repleta de música fascista. Si vamos a la sección de camisetas, las cosas tampoco mejoran mucho entre los modelos con tatuajes nazis, las camisetas con lemas anticomunistas, anti-antifascistas y alguna que otra referencia a la Segunda Guerra Mundial desde el punto de vista alemán.

Disco por el 40 aniversario de Condemned 84

Podemos pensar aún que desde C-84 no se han dado cuenta de que su distribuidora el 95 % de su contenido es de extrema derecha. Así que vamos a repasar algunos de sus conciertos. En 2001 tocaron en el SkinHouse de Milán (Vinculado a la organización neonazi Hammerskin). No solo con eso, compartían escenario con Porco 69 y Legittima Offensa, bandas que son abiertamente fascistas. En 2013 la banda no tenía ningún reparo en compartir escenario con Haggis. Al hacer búsqueda de la banda rápidamente nos encontramos con Totenkopf (emblema de las SS) aunque la banda en una entrevista declaro que lo hacían para «provocar». Esto nos deja con dos opciones: o la gente de Haggis es estúpida o son nazis. Si continuamos mirando el contenido de la banda, vemos cómo sexualizan continuamente a la mujer, superando lo asqueroso y rozando la apología a la violencia directa. Esto nos confirma la estupidez de la banda; el hecho de sacar camisetas con la Totenkopf nos hace sospechar que además son nazis.

Más recientemente C-84 han compartido escenario con Celková Impotence banda que directamente se anuncia como punk nacionalista. Si revisamos que mensajes transmite esta banda nos encontramos con un discurso anticomunista, criticas al antifascismo, homofobia y un claro nacionalismo.

A todo esto hay que sumar el hecho de que su discografía (Face the aggression, Boots go marching in y Storming to power) fueran producidos por la fascista discográfica Rock-O-Rama de la que ya hemos hablado, la que casualmente en su web aparece citada como R-O-R. Como el historial de la banda es mucho mayor de lo que se ha contado, puedes seguir leyendo sobre los vínculos de C-84 con bandas fascistas en este artículo: Condemned 84: Nazis o apolíticos.

  • Cartel de un concierto de Condemned 84 en Milano junto a bandas nazis
  • Cartel Legittima Offensa
  • Concierto de Condemned 84 junto a Haggis
  • Concierto de Condemned 84 junto a polacos medio fascistas.

Simplemente perdidos en la vida

Este caso hablamos de gente que a pesar de defender posiciones contrarias al racismo, podemos decir que les da poco el aire y acaban teniendo actitudes que no son muy consecuentes con ser antifascista.

Aquí ponemos el último ejemplo, Paris Violence. En sus perfiles varias publicaciones contra el racismo y usando el casco SHARP. También como terminaban una entrevista con ¡Ama la música, a la mierda la política y mantén la fe! Pero después vemos fotos en videoclips y en las redes sociales de la banda con camisetas de Condemned 84, de quienes ya hemos hablado, o Combat 84 y declaraciones abiertamente anticomunistas. A esto tenemos que añadir la colaboración con el sello United Riot Records que sigue un patrón similar que ya hemos visto: anticomunismo (Ejemplo: Parches con el lema «Not reds, not racist), nacionalismo EE.UU. y entre todos sus productos podemos encontrar un disco de los nazis españoles de 1ª Vanguardia o un recopilatorio de bandas de RAC, con alguna versión de Ian Stuart.

Los discos de Paris Violence también están disponibles en la anteriormente mencionada Askania Productions de clara inclinación a la extrema derecha y una lista larga de distribuidoras ambiguas y sospechosas. Otra distribuidora donde se puede comprar su música es Dimrecords Shop, la cual usa en su logo el lema Neither red, Nor racist (Ni Rojo, ni racista) pero dentro de la web están a la venta varios discos de los neonazis Skrewdriver, Kraft durch Froide, Bandeira de Combate, WhiteLaw (En uno de sus discos aparece Colin Jorda, fundador del Movimiento Nacional Socialista Británico) a esto tendríamos que sumar unas 5 bandas fascistas españolas y otras tantas internacionales que a primera vista levantan sospechas.

Que tu música acabe en varias distribuidoras turbias o colabores con sellos que no hacen ascos a compartir música nazi es reflejo o de cierta hipocresía con tu mensaje o una completa dejadez de a quien le envías discos.

Conclusión

Aunque al principio del artículo se hace cierta crítica a porque se considera que ser apolítico es un error. La realidad es que la mayoría de la sociedad lo es, como mucho se politiza tímidamente. Lo justo para ejercer su derecho a voto una vez cada cuatro años, pero después no realiza mucha más actividad. Es normal que dentro de la escena musical veamos personas sin apenas conciencia política. En muchos casos estas personas pueden llegar a conseguir conciencia o mientras no hagan nada condenable no tendríamos por qué rechazarlos.

Lo que sí verdaderamente criticamos es la hipocresía. La distribuidora Dimrecords Shop podrá usar en su logo el lema Neither red, Nor racist, pero después su página está repleta de música racista. Difundir música abiertamente fascista, no es apolítico. Si rechazas la política, porque sacas tu vinilo por tus 40 años como banda con una distribuidora nazi. Esta etiqueta también ha servido como una forma de disfrazarse y así vender más. Aunque hay que evitar ciertos errores del pasado de entrar en cazas de brujas y dar cierto margen para la rectificación de errores.

En definitiva, lo que se busca criticar en la hipocresía de algunos o el uso falsamente del apoliticismo cuando realmente uno no lo es. Aunque les duela es necesario posicionarse si aceptas o no el fascismo, si aceptas o ignoras ciertos comportamientos, si te subes a un escenario o no con fascistas, si entablas amistad o no con fascistas. Si uno quiere ser verdaderamente apolítico pero consecuente antifascista, aunque no se comparta esa posición, se aceptara.

Ni nazis, ni amigos de nazis, ni hipócritas.

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